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Encuentra tu «porqué»

Las dos preguntas que te responderán de una vez por todas, cuál es tu propósito en la vida.

Cuando pensamos en qué es lo que realmente quiero hacer en esta vida, el típico consejo de motivación barata que recibimos es: “Sigue tus sueños”, “encuentra algo que te apasione”, “haz lo que amas”. Y estoy de acuerdo con ello, el problema es que cuando es algo tan intangible, las personas se quedan igual.  Esto equivale a que tu jefe te diga un día, “oye puedes salir y comprarme algo que amo” – tú dirás, sí, pero ¿qué? ¿en concreto y en específico que quieres?

Cuando escucho a un orador decir sal al mundo y haz lo que amas, o “encuentra algo que te apasione” en realidad yo sé que ni el orador sabe la respuesta a esa pregunta.

Mucha gente se queda pensando es que no sé qué me apasiona, no sé qué amo hacer”, y esperan que un día la vida les envíe esa respuesta como caída del cielo.

Eso nunca va a suceder.

Te voy a enseñar dos simples ejercicios, que pueden cambiar para siempre tu vida si los realizas, para que de una vez por todas resuelvas esta duda. Cuando vas por la vida sin saber cuál es tu propósito, cuál es tu sentido de vida, el por qué existes, estas en realidad desperdiciando el tiempo que tienes de vida.

  1. La prueba del Amigo.

 

Busca a tu mejor amigo, o un amigo que si tuvieras que llamar a las 2 am con un problema, tienes la certeza que irá a buscarte donde estés.  Este ejercicio no funciona con tu pareja, novia, esposa o con tus hermanos, ni siquiera con tu Mamá. No funcionará. Te lo advierto, aun cuando digas es que mi novia, mi esposa, es mi mejor amiga. No funcionará.

Y si no sigues estas simples instrucciones, esa es una razón por la cual no sabes cuál es tu propósito en la vida. No sabes seguir instrucciones.

Busca a un amigo y hazle esta sencilla pregunta:

¿Porqué somos amigos?

 

Al inicio, no entenderá esta pregunta. Te verá con una mirada perpleja, y quizás te diga algo como: “¿A qué te refieres?, hemos sido amigos desde siempre. Esa es una pregunta rara

Puedes darle un poco de contexto, dile que estás haciendo un ejercicio para ayudarte a mejorar este año y que necesitas un poco de información de su parte sobre ti.

Y pregunta de nuevo: “¿Por qué eres mi amigo?”

En esta ocasión quizás te den respuestas generales como eres inteligente, leal, amable, divertido. Y todas esas cosas quizás sean verdad. Contéstale: Bien, tu has definido la palabra amigo, pero porque eres MI amigo

La clave es el silencio, no hables ni digas nada, pero que tu actitud le diga qué esperas una respuesta. Si la situación se pone incómoda, haz de nuevo la pregunta: “¿por qué eres MI amigo?

Puede que sea un poco incómodo para ambos, porque muy pocas personas se toman el tiempo para hablar y profundizar sobre sus lazos de amistad. Recuerda que sus sentimientos vienen del cerebro límbico (nuestra parte emocional), por lo que la respuesta no viene de la parte racional y tomará un momento elaborar una respuesta, especialmente si tu amigo es hombre, a los hombres no nos gusta acceder a la parte emocional de nuestro cerebro. Dale un momento, míralo a los ojos y guarda silencio, si es necesario repite la pregunta: “¿por qué eres MI amigo?

Si se mantiene diciéndote cosas como no sé, realmente es una pregunta difícil”. Déjalo que hable, manténganse hablando, y escucha, mantente escuchando y repitiendo la pregunta, la mayoría de las personas lucharán por encontrar las palabras adecuadas, y darán respuestas en círculos. “no sé, simplemente somos amigos y ya”

Pero si te mantienes firme, eventualmente surgirá la magia.

Ellos te dirán algo como:

  • “Yo siento…”
  • “Tú me haces sentir…”
  • “Cuando estoy contigo, me siento …”

Ese es el tipo de respuesta que estás buscando.

Sentirás una conexión emocional con esa persona cuando comienza a describir cómo se siente cuando está contigo. Quizás te conmueva un poco lo que te digan y se te haga un nudo en la garganta. Esto sucede cuando hay conexión emocional.

Ya que nunca antes has tenido esta conversión con tu amigo antes, usa tu curiosidad para clarificar y profundizar en lo que te están diciendo.

Por ejemplo,

Amigo: “Me siento bien cuando estoy contigo. Siento que no importa lo que haga siempre me aceptarás”

Tu: “A qué te refieres cuando dices me siento bien”.

Amigo: “No sé, Creo que me siento seguro contigo, y siempre me das una respuesta que nunca antes había pensado, me haces ver cosas que nadie más ve, y eso me da mucha seguridad”

Tu: Así que, sin importar, como estas, cuando estamos juntos, eso te ayuda a calmarte porque conmigo puedes ver cosas que no veías”

 

Amigo: (su rostro se ilumina) “Exacto es como si tú me inspiraras a seguir adelante y me ayudas a ver que mis problemas no son tan difíciles, que siempre hay una solución o si no la hay, me das seguridad y motivación para seguir adelante”

Tu: “entonces, conmigo encuentras inspiración para resolver tus problemas”

 

Amigo: exacto, además de que tus consejos siempre funcionan, no se porque, eres alguien que tiene como algo especial que no es fácil de encontrar, tienes ángel, además de que sabes explicar tan bien las cosas de la vida”

Una vez que tengas claro lo que tu amigo quiere decirte entonces puedes tomar nota de lo que aprendiste, en este caso, que por cierto es mi ejemplo, esto lo hice con mi mejor amigo y socio, con quien no solo vivo, sino que hemos aprendido a emprender juntos.

Mi amigo me dijo:

  • Lo inspiro a vivir mejor
  • Le doy una perspectiva nueva para resolver problemas
  • Mis consejos siempre funcionan

Anota tres cosas que tu amigo te dice, si es necesario busca a dos o tres amigos más para repetir el ejercicio y anota las que tengan mayor coincidencia o las que resuenen contigo.

 

  1. El segundo ejercicio se llama: “Cuando eras niño”

Pregúntate a ti mismo:  Cuándo eras niño, ¿qué quieras ser de grande”

Hace un par de meses estaba dando un entrenamiento para directores de marketing de varias empresas en México y cuando hicimos este ejercicio, el CEO de una gran empresa nos compartió:  – “yo quería ser astronauta”

Y la siguiente pregunta que le hice,  ¿porqué?

El CEO nos contestó:

porque quería ver cómo era el planeta desde el espacio, y quería poder decirle a las personas que no tuvieran oportunidad de ver el mundo, como es el mundo desde fuera, como se ve desde otro punto de vista”

Esta persona es CEO de una importante marca tecnológica en nuestro país, y se le iluminaron los ojos cuando conectó “y eso es lo que hago ahora, ayudo a las personas a ver un mundo nuevo, un mundo de tecnología que muy pocos ven y que pocos entienden, mi labor es ayudarlos a ver como su vida y su mundo será mejor si usan tecnología”

Wow!

Acuérdate qué querías ser cuando eras niño, y contesta ¿porqué?

Con estos dos sencillos ejercicios, puedes descubrir que le da sentido y propósito a tu vida. Puedes unir las respuestas, elaborar un enunciado, tener un nuevo contexto, tener algo más claro sobre ti.

Encuentra tu Por qué

Simon Sinek, un afamado sociólogo que elaboró la teoría del Circulo Dorado, dice que todos debemos encontrar el «POR QUÉ» estamos vivos, por qué existimos, y ese «por qué» determina quiénes somos, no lo que hacemos, no donde vivimos, no lo que sabemos, sino el saber tu «por qué». La gente tiende a definirse por lo que hace o las características de su vida, pero muy poca gente conoce su «por qué»

Mi «por qué» es «Inspirar a las personas a transformar sus vidas, ayudando a romper los límites donde están y tener la vida que desean vivir »

 

La razón de mi vida es eso, el propósito de mi vida es eso, no es ser un empresario, no es comprarme un Mercedez Benz, ni siquiera ser presidente o estar en la lista Forbes. Nada de eso, que puedo y puedes lograr, traerá tanto sentido y propósito a mi vida como «inspirar a las personas a transformar sus vida»

Encontrar tu propósito es una jornada, pero es una jornada que debes iniciar en la dirección adecuada.

Por ejemplo, yo puedo inspirar a las personas a vivir mejor siendo psicólogo, y lo hago, pero resulta que también disfruto y amo, enseñar y capacitar, ahora doy entrenamientos a equipos de marketing, y a directores de empresas y ayudo a las empresas y marcas a tener una nueva visión con herramientas prácticas que funcionan, y hago que esas marcas y empresas a encuentren su «por qué» y sepan comunicarlo a su audiencia.  Y quizás en 10 años, encuentre una forma nueva para hacer esto. La vida es cambiante y evoluciona.

Cuando sepas tu porqué, tendrás una ventaja injusta por encima de los demás. Cuando tengas una entrevista de trabajo, no enumeres todas las habilidades que tienes o tu experiencia laboral, comienza diciendo «por qué» deberían contratarte y adapta al contexto lo que encuentres en este ejercicio. Verás un resultado dramáticamente diferente en tu vida y en todo lo que hagas.

 

 

 

 

 

 

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